El futuro símbolo de Nueva York cuenta ya con su réplica en Madrid. No se trata de una maqueta o un inmueble del mismo arquitecto, sino de otro edificio de oficinas, la Torre de Cristal, propiedad de la aseguradora Mutua Madrileña, que, al igual que la Torre 1 del World Trade Center, simboliza los elementos de la nueva arquitectura del siglo XXI.

“Los edificios en altura tienden a parecerse mucho por la tipología estructural de los mismos”, explica Ángel Serrano, director de Negocio de Aguirre Newman. “En el caso de los inmuebles en altura, se persigue alcanzar la máxima superficie de luz natural y el muro cortina de estos edificios permite que la luminosidad de las plantas sea máxima, algo muy valorado por los usuarios de espacios de oficinas”, añade Serrano.

El arquitecto
La Torre de Cristal fue inaugurada en julio de 2010 por su propietario, Mutua Madrileña. El edificio, de 250 metros de altura, completaba la zona denominada Cuatro Torres Business Area, un complejo formado por cuatro rascacielos que se levantaban en la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid.

Para la construcción del edificio, Mutua contó con el arquitecto argentino César Pelli, responsable de obras como las Torres Petronas de Kuala Lumpur (Malasia) o el World Financial Center de Nueva York. “La Torre de Cristal tiene la forma de un diamante y, como tal, aspira a ser pura en sus facetas y destellos.

A diferencia de otros edificios de diamantes proyectados, caracterizados por el uso de múltiples colores, este rascacielos está definido por un cristal puro de tono azulado, que ensalza su elegancia y transparencia. Su singularidad no resulta ajena o extraña y su seducción se basa en la pureza de una forma reconocible e identificable en la que la base y la coronación se distinguen de manera clara, gracias a su simetría y su énfasis central”, explica César Pelli sobre su obra.