Esta antigua técnica china permite crear entornos favorables y relajados.
En el mundo de la decoración, el feng shui -que etimológicamente significa ‘viento y agua’- está ganando cada vez más adeptos. Vivir cada día bajo el estrés hace aún más necesaria la creación de un lugar en el que poder relajarse al terminar la jornada.
Los especialistas en feng shui dicen que son capaces de detectar los problemas que tiene una persona solo con ver cómo está decorada su casa. “Ahí es donde está marcado absolutamente todo: tener más dinero, encontrar trabajo, una relación de pareja”, comentan Núria Escarré y María Rosa Pérez, consultoras de feng shui en el instituto Devas SCP de Barcelona.
Por este motivo, el objetivo de esta técnica milenaria es precisamente organizar el espacio de tal manera que la energía pueda fluir libremente creando entornos armónicos.
Los principales enemigos del feng shui son el desorden y la acumulación de objetos inútiles. “Puede hacer que el individuo se sienta desorganizado y fracasado, produciendo depresiones y problemas de salud”, añaden Escarré y Pérez.
Los principales enemigos del ‘feng shui’ son el desorden y la acumulación de objetos inútiles












